MARINERO.wmv

desdichado, le besa la espalda y lo tumba en la arena. Se le para el tiempo, lo que era caricia se vuelve condena. Vaivén de memoria. La vida era un cambio de mar, una ola, un frío en enero, subir una falda, salitre en el pelo. Cambiaron los vientos. Se le hizo rutina el dolor, la mentira, los pies sin el suelo, la piel sin el tacto. Abismo al destierro. Se doctoró en miradas, en sonrisas, en su amante prohibida de quimera, en la celda de sus cuatro paredes, en cantos de sirenas engañadas, ...

















